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CLÍNICA
DE FLY-CAST DICTADA POR NICO CAFARO EL 7 DE NOVIEMBRE DE 2009
Salí bien temprano
de Buenos Aires, cuando comenzaba a clarear, encarando la autopista del
oeste con un destino preciso: Junín.
Había
que llegar a las 9.30 hs. ya que el amigo Pepe Perrone me había
advertido que intentarían comenzar temprano. ¿Cuál era la convocatoria?
¿Habían aparecido las esquivas taruchas? ¿Se había producido ése
milagro?
Lamentablemente no, debido a la serie de reveses que la zona viene
soportando en los últimos años: sequías, posteriores heladas y más
sequía. Habrá que seguir esperando un tiempo más…
Si
bien lo que nos convocaba no era la pesca en sí, la razón del viaje era
por demás interesante, una clínica de lanzamiento en fly-cast dictada
por Nico Cafaro, al que conocía de nombre, pero iba a tener el gusto de
conocer personalmente. El lugar elegido, un complejo de cabañas llamado
“Posada del sol”, sobre el camino costero de la laguna de Gómez, otrora
pesquero inigualable de las flechas de plata.
Cuando llegué, cerca de las 9 hs., ya estaban Pepe, Nico y cuatro
participantes de la clínica armando las cañas. Mientras esperábamos al
resto que llegaba, Nico nos fue “testeando el cast”, solicitándole a
cada uno que hiciera un “levante y tendido” y algún tirito con doble
haul incluido. Interesante idea ya que le permitiría evaluar la técnica
y los vicios de cada uno.
Nos
acomodamos, mate y facturas mediante, y Nico comenzó con una pequeña
charla introductoria. Debo decir que me impresionó la educación y la
forma de dirigirse a los “alumnos”, siempre con respeto y
caballerosidad.
Nico
implementa en su enseñanza el método T.E.A. (Técnica de Enseñanza
Avanzada), cuya mayor virtud quizás sea, la capacidad de construir en
etapas la construcción de un buen cast, apoyado en una exposición simple
y clara de la teoría que posibilita dicha construcción. Realmente la
frase que repitió en más de una ocasión: “el mejor tiro con el mínimo
esfuerzo” es una realidad que él se encarga de demostrar en la práctica.
Todos
los presentes observábamos azorados, tratando de descubrir en donde
estaba el secreto de la mecánica de sus movimientos para que su
enunciado se convierta en realidad. La mañana fue transcurriendo, luego
vino el asado servido excelentemente por la gente del complejo (¡un
espectáculo la comida y el servicio!) condimentado por anécdotas de
pesca y una charla amena entre quienes nos estábamos conociendo.
Cerca
de las 16 hs. retomamos, invitados a presenciar e intentar aprender la
técnica del spey para caña de una mano. Una serie de tiros ideales para
poder pescar con poco espacio detrás nuestro, y tomada de la técnica
convencional del spey-cast para cañas de dos manos. Con envidiable
sencillez, Nico nos fue enseñando los movimientos básicos para presentar
la línea antes de efectuar el lance, a preparar el tiro,
sorprendiéndonos una vez más en las distancias logradas a través del
aprendizaje de la técnica correcta.
Cuando ya el sol comenzaba a perderse en el horizonte, cerramos con un
aplauso la tan valiosa exposición y fuimos convocados a seguir charlando
con más mate y facturas en el restaurante del complejo.
Un
párrafo aparte se merece Pepe, el cual demostró tener un verdadero y
genuino interés en promover este tipo de eventos con la camaradería como
único motivo, descartando todo interés monetario, ya que sorteó entre
los presentes ¡dos cañas! (gentileza de Gonzalo Galán), un copo
artesanal de los suyos y una serie de elementos de atado. Gracias Pepe
por tu genuina motivación.
Me
despedí ya que me esperaban unos cuantos kilómetros por recorrer, con la
alegría de haber conocido amigos nuevos, que a ésa altura parecían de
toda la vida…
Gustavo Labanowski.
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