Una jornada de pesca en familia

¿Porqué no probar? , enseñando a nuestros hijos e hijas, y porqué no a nuestra esposa, así de esa forma podremos disfrutar en familia. Si antes cuando salíamos de pesca , o armábamos una excursión y llevábamos una mochila con algo de ropa, el equipo de pesca , un poco de fiambre , algo para beber y el infaltable equipo de mate .Ahora deben agregar 3 o 4 equipos de pesca adicionales, 4 waders,15  botellas de gaseosas, 10 de agua, un botiquín del tamaño de un hospital, una góndola de supermercado llena de alimentos, golosinas, una conservadora del tamaño de una heladera comercial pelotas de fútbol para cuando se aburran de pescar, libros y revistas para nuestra señora, cajas con señuelos, carnadas y moscas en cantidad suficiente para reemplazar las pérdidas, reposeras, un par de valijas de ropa, etc... Y todo lo que se les pueda ocurrir.

Llegamos al lugar de pesca luego de haber dejado un sueldo en las estaciones de servicio donde paramos (todas las que pasamos en la ruta a nuestro destino). Armamos los equipos con el entusiasmo lógico de toda el que recién llega, comenzamos los lances; los chicos pescan un rato hasta que se  aburren (o sea una hora) y comienzan a romper la paciencia, sucesivos enredos, pinchazos de anzuelos, peleas entre hermanitos por no prestarse el equipo respectivamente entre ellos, obviamente siempre uno quiere el que tiene el otro, carnada entre los pelos, porque el hermano se la tiró por la cabeza, etc...Así llegamos al mediodía donde organizamos el "picnic" o el asadito, espantando toda clase de insectos molestos como moscas y mosquitos, hormigas de todo tamaño y color, e inclusive camoatíes (pequeña avispa de color negro) que aparecen luego que uno de los querubines le pegó un pelotazo al nido (de gran tamaño que cuelgan de los árboles).¡¡a comer se ha dicho! , ahí atacar todo lo que hay en la mesa como si hubiéramos cruzado el desierto en una semana; así luego de un descansito por la modorra de las panzas llenas volvemos al campo de batalla, disfrutamos un ratito hasta el atardecer y emprender el regreso .Cargar todo en el vehículo y salir a la ruta pensando ¿qué nos habremos olvidado el la laguna? seguro alguna caña con el reel,¿donde habrán puesto la carnada?, ¿será eso que larga olor dentro del bolso o la caja de pesca?. Renegar todo el viaje por las luces que nos encandilan, los camiones y colectivos que no nos dejan pasar, etc. Mientras toda la familia duerme.

Llegada a casa desarmar toda una mudanza mientras el resto se baña y va a la cama.

¿Les gustó el viaje imaginario? , Sí imaginario. Esto se le podría ocurrir a cualquier humorista, pero en realidad no es así. Se puede organizar una excelente salida en familia, compartir con nuestra esposa e hijos todos los preparativos, y no haberles enseñado en vano las técnicas de pesca (mosca, spinning o simplemente con carnada natural), preparar el pic-nic o el asadito entre todos .ayudarlos a pescar, ya que cuando ellos estás felices, lo estamos nosotros también. Enseñar a cuidar el medio ambiente, devolver con vida el fruto de nuestra pesca para darle valor a la vida, no arrojar residuos ni en el campo ni en la ruta. Mostrarle a la familia las especies vegetales y animales transformando una simple salida de pesca en una clase de biología. Siempre debemos tener en cuenta las previsiones climáticas, no ir con pronóstico de tormentas, piensen que además de arruinar el día de pesca haría que nuestra familia pase malos momentos que no querrán repetir y no nos acompañarán más.

¡Lógico! no podemos pretender que los niños no hagan alguna travesura, ¡son niños!, cuando nosotros éramos de su edad seguro fuimos peores. Hay que dejar ese egoísmo que no nos deja al menos intentarlo creyendo que será una jornada perdida, que solo iremos a renegar; entendamos que debemos enseñarles técnicas y cuidados; aprovechemos el día para fortalecer nuestros lazos; que el día de mañana siempre recuerden como íbamos a pescar con ellos y compartíamos todo. Al contrario de lo que hacían muchos amigos y pescadores conocidos, yo cargaba la canoa y/o los equipos al vehículo e iba a pescar con mis hijas, hasta que llegaron a su adolescencia y dejaron de hacerlo. Siempre lo recuerdan con cariño.

Hace muy poco tiempo en mi condición de guía de pesca con mosca de tarariras pude compartir una jornada con una familia completa, y allí vi como compartían las tareas y la diversión. Además le estoy enseñando a pescar con mosca a varias mujeres y niños (aprenden mas rápido que nosotros), no hay ningún impedimento.

Y con respecto a los niños tengamos en cuenta que si les gusta y se interesan, será una actividad que los sacará de la calle y sus peligros, ya que pueden hacer sus propias moscas o señuelos, también es una manualidad interesante para las mujeres.

¿Por qué no probar?, no van a perder nada, al contrario, ganarán una familia.

 

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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